Esas mejores amigas, esas hermanas, son en las que de verdad puedes confiar. Si, siempre se cuentan algún que otro secreto a simples amigas, pero a las mejores amigas, se les cuenta todo, TODO, sin importar lo que puedan pensar.
Es difícil, muy difícil ser una de esas hermanas para tus mejores amigas: cuando te piden consejo, a veces tienes miedo de que no sea bueno; cuando no eres la única mejor amiga que le ayuda, sientes que a lo mejor ella puede pensar que no das buenos consejos, que la otra los da mejor, entonces tu de derrumbas, sientes como si le hubieses fallado. Pero después recuerdas todos los momentos que has pasado con ella, todas las risas que habéis tenido juntas y piensas que ella, tu mejor amiga, te va a seguir pidiendo consejo siempre, y que tu tienes que estar al 100% para ella, y pensar que si otra amiga los da mejor, no pasa nada, es más, te tienes que sentir feliz por tu hermana, ya que si tu no la puedes ayudar, es bueno que otra lo pueda hacer.
~ Yo puedo decir que he sentido esa sensación de fallar a mi mejor amiga, pero aún así, he intentado hacerlo lo mejor posible, para que no sienta que no estoy a su lado cuando más lo necesita.
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